Inicio Tiendas y montaje

Ficha del tema4 entradas

Tiendas y montaje

Dónde plantar la tienda en la meseta, cómo clavar las piquetas en tierra suelta y qué hago para que el viento no me la levante de madrugada.

Entradas de este tema

Dónde plantar la tienda en la meseta es una decisión que se toma antes de montarla, no durante. En tierra de campos, el error más común es elegir el sitio que parece más cómodo y no el que está mejor situado, y esa comodidad se paga a las tres de la madrugada cuando el viento gira y la tienda empieza a golpear. He dormido con viento en la meseta muchas noches, y las que han salido mal han sido casi siempre por la ubicación, no por la tienda.

El terreno manda. Busco un suelo que drene, aunque parezca más duro: la tierra suelta de laboratorio se ve cómoda y luego no aguanta una piqueta. Cuanto más compacto y con más hierba baja, mejor agarre. Evito las vaguadas aunque estén secas, porque en agosto pueden llenarse en veinte minutos. Y me alejo del borde de los caminos de tierra, no por los coches sino porque el polvo que levantan se mete en la tienda toda la noche.

El viento en Castilla no es un detalle, es la condición principal. La orientación que busco es la que ofrece un obstáculo natural —un matorral, un talud, un muro de piedra— a un metro o dos de distancia, no pegado a la tienda. Un obstáculo demasiado cerca genera turbulencias peores que el viento libre. Si no hay nada, monto con la puerta a sotavento y con todos los vientos tensados antes de meter nada dentro, porque una tienda tensada con el peso dentro nunca queda igual de firme.

En este apartado escribo paso a paso cómo clavo las piquetas en tierra suelta, cómo las clavo en tierra dura cuando no hay más remedio, y qué hago para que el viento no me levante la tienda de madrugada. También cuento los dos episodios que me enseñaron esto: una noche de viento en la que perdí un viento y la tienda se plegó sobre mí, y otra en la que planté sobre un terreno blandísimo y amanecí con la tienda encima de mis pies porque las piquetas habían cedido todas a la vez. Las dos cosas se evitan leyendo el suelo antes de montar, y eso es lo que ocupa más espacio en este texto.